Lago Victoria Ocampo
Lago Victoria Ocampo
Este árbol llamado el “Aromo del Perdón”, o “Aromo de Manuelita”, es retoño de un
aromo de la residencia de Juan Manuel de Rosas.
El famoso aromo fue plantado por doña Manuela Ortiz de Rozas el año 1838, y bajo su sombra
resultó el rincón preferido de la hija del Restaurador para pedirle a “Tatita” por la vida de los infelices –en su
mayoría, unitarios capturados por infractores a la ley- a los cuales debía aplicárseles la pena capital. Esta, de
acuerdo a las reglas de la época, consistía en el fusilamiento, el ahorcamiento o la justicia practicada por la Más
Horca del coronel Cuitiño. De allí, que el árbol famoso pasase a la historia como “Aromo del Perdón”
Origen
Se encuentra en los terrenos que pertenecieron a la quinta de Juan Manuel de Rosas. Tras su derrota en Caseros, el área fue transformada por el paisajismo moderno (con Carlos Thays como figura clave).
Nombre
Rinde homenaje a la escritora y fundadora de la revista Sur, Victoria Ocampo (1890-1979).
Infraestructura y Paisaje
Cuenta con un puente de hierro forjado y un kiosco circular (glorieta) que datan de la primera mitad del siglo XX, lo que le da un aire nostálgico y romántico.
Al estar rodeado de una vegetación muy frondosa (como el monte de la Plaza Sicilia), suele pasar desapercibido para el turismo masivo, lo que lo convierte en un refugio de paz.
Fauna
Al igual que en el Lago de Regatas, en sus aguas es común encontrar el sábalo, además de mojarritas, tarariras y carpas. También es un punto frecuente de avistaje de aves como gansos, macaes y caraus.
Un dato histórico curioso (1987)
Un evento muy particular ocurrió en 1987, cuando el lago fue desecado con la intención de cubrirlo con adoquines, una obra que finalmente no se concretó. Ese error permitió que el Centro de Arqueología Urbana (UBA) realizara excavaciones en el barro del fondo, encontrando objetos que relataban dos siglos de historia de la zona, desde la época de Rosas hasta la actualidad.