Obra escultórica
Luis A. Huergo
(1837-1913) fue un célebre profesional que se consagró históricamente como el primer ingeniero civil graduado en la República Argentina, obteniendo su título el 6 de junio de 1870. Dedicó su brillante carrera al desarrollo de las vías de comunicación nacionales, los ferrocarriles y la modernización de la infraestructura portuaria del país. Su vinculación fundamental con el barrio de La Boca radica en que fue el proyectista y director de las trascendentales obras de canalización, ensanche y profundización del Riachuelo iniciadas en 1876. Estas mejoras permitieron por primera vez el normal acceso y atraque de buques mercantes de ultramar, transformando para siempre el perfil económico y social de la ribera boquense.
Número de Inventario MOA
284
Simboliza
Luis A. Huergo
Categoría
Monumento
Autor
Sforza, César(1894-1983)
Argentino
Fecha de Inauguración
3 de noviembre de 1929.
"La inauguración del monumento fue llevada a cabo a las 17 hs. del 3 de noviembre de 1929 a la memoria del Ingeniero
Luis A. Huergo en la intersección de las calles Pedro de Mendoza y Lamadrid sobre la margen izquierda del riachuelo,
frente al canal sur de entrada al puerto de la capital ...". La Comisión de Homenaje estaba integrada por el
Presidente Ingeniero Nicolás Besio Moreno y demás miembros: Ing. Agustín Delgado, Héctor Ceppi, Eduardo J. Narbono y
Augusto López Gomara. (Fuente: Diario "La Prensa")
Origen del Dominio
Homenaje de La Nación. Ley N.o 10.836 del 20 de septiembre de 1919
Características
Monumento de bronce sobre base de mampostería revestida en granito, se encuentra constituida por tres figuras que simbolizan: “LA CIENCIA”, “LA VERDAD” y “LA VOLUNTAD”, virtudes que caracterizaron la vida del Ingeniero Huergo.
Descripción de las alegorías:
La Voluntad: es una figura masculina cuyos rasgos mediterráneos recuerdan la cabeza de Augusto de
Primera porta. La nariz sigue la línea de la frente, mentón destacado con labios cerrados, expresión de tesón. Ceño
fruncido, frente plegada, ojos vacíos. Personaje ensimismado, vuelto sobre sí mismo. Este rigor expresivo muestra la
determinación del espíritu de llevar adelante el objetivo propuesto.
La Verdad: desnuda, levanta la mano izquierda con la palma vuelta hacia el espectador. La mano
del corazón, muestra la verdad del sujeto.
La ciencia: se vuelve a mostrar en este rostro la preocupación, la vuelta sobre sí misma. Cubre
su pubis un manto de pliegues tratados esquemáticamente. Sostiene en sus manos un pliegue abierto a la altura del
vientre.
Antecedentes
Se constituyó una Comisión de Homenaje la que confío a otra comisión, integrada por el Presidente de la Comisión Nacional de Bellas Artes don Ernesto de la Cárcova; el Director del Museo Nacional de Bellas Artes, Dr. Cupertino Del Campo; el Director de la Academia Nacional de Bellas Artes, Pío Collivadino; esta comisión, tuvo la misión de señalar al artista argentino don Cesar Antonio Sforza, la construcción del monumento.
Por Ley N.o 10.836 del 25 de noviembre de 1919 se autorizó al Centro Nacional de Ingenieros a erigir el monumento al Ing. Huergo, frente al primer gran trabajo hidráulico del ingeniero. Una Comisión de homenaje decidió confiar el proyecto al escultor argentino César Sforza.
Luis Alberto Huergo estudió la obra del puerto de la Ciudad de Buenos Aires, cuyos problemas
resolvió teóricamente y haciendo posible que los transatlánticos atracaran en la desembocadura del Riachuelo.
Intendente de la ciudad de Buenos Aires
José Luis CantiloIntendente desde el 15 de noviembre de 1928 al 6 de septiembre de 1930
Presidente de la Nación Argentina
Hipólito Yrigoyen (1852-1933)Presidente desde el 12 de octubre de 1928 al 6 de setiembre de 1930
Este documento integra el archivo histórico de Monumentos y Obras de Arte (MOA).
Explicación del documento del M.O.A.
Con la presencia del Intendente Municipal, altas autoridades nacionales, miembros del C. Deliberante, del Centro Nacional de Ingenieros, funcionarios y técnicos, se efectuó el 3 de Noviembre de 1929, la inauguración oficial del monumento levantado en la ribera del Riachuelo, en memoria y homenaje al ingeniero Luis A. Huergo, a quien tanto debe el país a su energía y esfuerzo profesional. La singular obra de arte se debe al escultor César Sforza, a quien se le confió la delicada tarea elegido para el objeto por una comisión integrada por el Presidente de la Comisión Nacional de Bellas Artes D. Ernesto de la Cárcova, el Director del Museo N. de Bellas Artes, Dr. Cuperto del Campo, el Director de la Academia N. de Bellas Artes, D. Pío Collivadino; que tuvo la misión de escoger un artista argentino que por su labor y prestigios se le pudiera encomendar dicho monumento, recayendo la elección en el escultor mencionó.
El escultor Sforza inspirándose en la noble y fecunda labor del ingeniero Huergo, como defensor sincero de nuestras riquezas nacionales, como hombre de ciencia y de trabajo, idealizó en un conjunto plástico y arquitectónico, la fuerza expresiva de sus símbolos en la forma original y triangular del pedestal y las tres figuras, que sintetizan las tres virtudes ejemplares que caracterizaron la vida de Huergo. La Ciencia, La Verdad y La Voluntad, cuyo simbolismo crea un verdadero arquetipo que el arte convierte en deidades.
La espontaneidad en la concepción de los temas en arte, se revela en muchos casos, como en el presente, por una serena y severa belleza ática. El artista alarga las figuras estilizándolas conforme su sentir particular, plasmándolas en un modelado presto con el que se engrandecen por la marcada demostración de vida interior que se diluye a través de sus formas Se observa así a La Ciencia, adusta, bien plantada, cuya cabeza trasunta meditación.